La Fashionista Realista

Moda y belleza adaptada para todos

miércoles

8

septiembre 2010

Motivos para comprar un producto: olores de nuestra infancia

Por , publicado en Sin categoría

Hace poco cambié un producto que para mí es perfecto, simplemente porque encontré otro que también es muy bueno pero que además tiene un olor que me recuerda mucho a mi infancia. 

Cuando era pequeña tenía un serio problema con las picaduras de insectos. Me causaban una reacción alérgica, como si en vez de picarme un mosquito me picaran diez al mismo tiempo. Mi madre me repetia sin cesar que no me rascara, porque me quedarían manchas, pero… era una niña y pensaba como tal: “viviremos para siempre, los problemas se resuelven fácilmente y las manchas se irán solas”. Pero no se fueron; quedaron bastantes.

Me llevó a varios dermatólogos para solucionar este tema y todos coincidian en una cosa: manteca de cacao. Ella la compraba en barritas y me frotaba las zonas con manchas todas las noches. El olor era tan agradable, que daban ganas de comerse la barrita. Pero, creedme, el sabor era algo totalmente distinto.

Bueno, como os decía, el otro día pasé por una tienda de Body Shop y tenían una oferta en las mantecas corporales: 2 por 22 euros, cuando normalmente valen 16 euros cada una. Así que me decidí a comprar la de cacao, porque el olor es exactamente igual al de las barritas que me frotaba mi madre. Fue como volver a tener 10 años otra vez (pero con mucho más drama, claro).


Yo hasta ahora he usado la Manteca Corporal de Korres. Mi olor favorito es Guayaba, que también me recuerda algo: es una fruta tropical muy común en mi país de origen (sólo diré que se trata de una isla caribeña). La verdad es que no tengo ninguna queja de este producto: el olor es exquisito; la textura, muy cremosa pero sin dejar la piel pegajosa; y su eficacia contra mi piel ultra seca, hasta ahora imbatible.


La del Body Shop es igual de efectiva que la de Korres, pero con unas pocas diferencias: la mayoría de las mantecas del Body Shop tienen fragancias ultra fuertes: yo sólo podría usar la de Karité, la de Nuez de Brasil y la de Cacao. Traen 200ml -50 más que las de Korres– y tienen la habilidad de teletrasportarte (al menos a mí) a momentos de la infancia. Y es este último detalle el que ha asegurado que esta crema corporal permanecerá en mi casa por una larga temporada. 

¿Utilizáis algún producto, cuyo olor os transporte a aquellos maravillosos años?

3 Comments

  1. Anonymous

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *