La Fashionista Realista

Moda y belleza adaptada para todos

martes

5

abril 2011

Viviendo de las muestras

Por , publicado en Sin categoría

Antes de mudarme de Madrid a República Dominicana, intenté comprar algunas de mis cremas favoritas para llevármelas. Entre otras cosas, porque no todos los productos europeos se pueden conseguir aquí. Realicé una buena inversión, pero tampoco me volví loca comprando.
Lo que sí hice fue recopilar todas las muestras de cosmética que tenía en casa. Las guardaba en un cajón, en el que iba poniendo todo lo que me daban a probar en las presentaciones de productos, en las tiendas y en los counters  de mis marcas favoritas que visitaba a menudo. Esas muestras viajaron miles de kilómetros hasta aquí.
Y fue una idea estupenda, porque me di cuenta de la cantidad de productos que tenía por probar. He comenzado con esta ronda de prueba de muestras en cuanto se me han empezado a acabar los productos comprados.
Las primeras de las que he echado mano son unas de Kiehl’s, una marca muy generosa en esto de dar muestras. En concreto, son de la línea cosmética de Açai, que ayuda a prevenir imperfecciones en la piel (uno más de los efectos secundarios del embarazo). Ya había comentado sobre ella en el blog. De momento no me ha salido ni un granito, todo lo contrario. Es como si mi estado le estuviera viniendo fenomenal a mi piel. Puede ser coincidencia o puede ser suerte, ¿quién sabe? 
Las muestras de cosméticos dan para lo que dan. Aunque con la cantidad que he acumulado, a mí me durarán una temporada más o menos larga. Ya tengo en cola esperando su turno, muestras de L´Occitane, Korres, Dr. Brant, Visoanska Paris, CND, Elizabeth Arden, Guerlain, Dior, Clinique… 

Recomendación: guarda todas las muestras que te den, aunque creas que no las vas a utilizar nunca. Te pueden sacar de un apuro si se te acaba de repente tu producto habitual y te servirán en una escapada de fin de semana o para tener en la bolsa de maquillaje del bolso… O te puede pasar como a mi, que acabes viviendo de las muestras (y no precisamente porque sufra el Síndrome de Diógenes, jaja).
¿Tú también coleccionas muestras cosméticas? Cuéntame en qué ocasión te han servido.

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